Las Mejores del 2014

Dec 30 en Reportajes por
El 2014 se acabo y aún faltan “Los 43”: los estudiantes desaparecidos, en un 26 de septiembre que pudo haber sido como cualquier otro del calendario gregoriano, de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa. El suceso sacudió la consciencia de México, y atreviéndonos a una perspectiva más lejana, la preocupación escaló a nivel internacional. La agenda noticiosa revivió los temas de desaparición forzada, corrupción, impunidad y el estado de violencia por el que transcurre el país.
Durante 3 meses y medio, poco más de 80 días, ciudadanos, estudiantes, integrantes de organizaciones civiles y educativas, unieron su voz para amplificar el eco de protesta que hizo cimbrar las calles, los senderos serranos de Guerrero, Oaxaca, Michoacán, y otros estados que se unieron a la protesta, y las aulas de las universidades.
“¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!”, la consigna exigía desde entonces la aparición con vida de los desaparecidos, aquellos que no deben ser olvidados como una cifra más dentro del universo de víctimas en el país: 22 mil 322 desaparecidos según el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED) de la Procuraduría General de la República (PGR). El registro se inició en 2011 y la lista está actualizada hasta agosto de 2014.
La sociedad se ha movilizado y no ha dudado en afirmar que los tres niveles de gobierno están involucrados en la desaparición de los estudiantes. Al finalizar la movilización del 22 de octubre para exigir la aparición de “Los 43”, unas enormes letras mayúsculas se extendieron sobre la plancha del Zócalo capitalino, frente a la Catedral Metropolitana, cuya lectura lanzaba una acusación “FUE EL ESTADO”.
Los ciudadanos y algunos medios de comunicación mencionaron que las instituciones encargadas de impartir justicia y vigilar el caso no estaban a la altura de la problemática. Jesús Murillo Karam, procurador general de la República, sentenció con un “Ya me cansé”, al final de la conferencia en donde expuso los avances del caso Ayotzinapa. La frase se viralizó en redes sociales y se utilizó como consigna en el resto de las movilizaciones para manifestar el hartazgo de la población civil ante la falta de resultados y frente al ambiente de impunidad y falta resultados.
Del otro lado de Ayotzinapa: autodefensas, Chiapas en llamas y la captura de “El Chapo” Guzmán
Otros sucesos acompañaron la coyuntura del Caso Ayotzinapa, como la presencia de los grupos de autodefensa en Michoacán, síntoma de la corrupción dentro de las fuerzas policiales del estado, que fueron conformadas por ciudadanos de diferentes municipios de la región de Tierra Caliente, en respuesta al llamado a las armas y a la organización como estrategia para enfrentar la amenaza del crimen organizado.
“Las Adelitas”, que habían sido estampa de la lucha revolucionaria en 1910, pareciera que resurgieron dentro de los grupos de autodefensa. En Michoacán, mujeres purépechas no perdieron la coquetería cuando, en un retrato realizado por el fotógrafo corresponsal de Cuartoscuro en Michoacán, Juan José Estrada Serafín, se muestra a una de ellas cargando el fusil de asalto ruso AK 47, símbolo, contradictoriamente, de la llamada “narcocultura”. Ellas, las “adelitas purépechas”, están siempre listas y en primera fila para enfrentar a los grupos delincuenciales que han afectado el patrimonio de los habitantes de esa región.
“Templarios eran funcionarios en el municipio de Chinicuila”, así se leyó el encabezado de los principales diarios del país, hecho que antecedió a la decisión del Consejo Popular de Chinicuila de reunirse a principios de enero para defenderse en forma de grupo de autodefensa. El Dr. José Manuel Mireles, uno de los líderes más reconocibles de los grupos de autodefensa michoacanos, permanece preso. Al concluir este año, se ha presentado la noticia de que los autodefensas se han reactivado.
La captura de Joaquín Guzmán Loera, conocido comúnmente como “El Chapo Guzmán”, no debilitó al crimen organizado, contrariamente a lo que se tenía contemplado. El crimen organizado se ha reacomodado nuevamente, y como a la criatura mitológica “Hidra” le han brotado múltiples cabezas a partir de cada cercenamiento. La violencia no cesa y las pugnas continúan… fuego frente a las instalaciones del Congreso chiapaneco.
La constante: los desastres naturales aumentan su frecuencia, deslaves e inundaciones afectan en su mayoría a los mismos estados y regiones, una vez más las inundaciones en Tabasco se presentaron. Y en Oaxaca, la negligencia por parte de las autoridades de Protección Civil podría conducir a una tragedia: fue en 2011, ante un deslizamiento de tierra debido a una falla geológica en Nochixtlán, Oaxaca, que las autoridades se comprometieron a reubicar a los habitantes de la zona, hecho que aun no se ha cumplido y que hoy está condenado por la cifra de 8 muertos debido a que un camión se volcó sobre la Autopista Oaxaca-Puebla.
Siguiendo la línea de desastres, de manera súbita, como parte de una serie de imágenes cuya lectura apuntaba a que México ardía en llamas, apareció en la portada de los principales diarios un hombre que decidió inmolarse frente al Congreso chiapaneco. El joven Agustín Gómez de 21 años se prendió fuego frente a las instalaciones del Congreso chiapaneco, un acto de protesta que exigía la liberación de su tío y líder campesino, Florentino Gómez Girón, detenido en el pasado mes de mayo. Y un sólo espacio para descansar de la violencia llegó cuando el fotógrafo corresponsal de Cuartoscuro en Guerrero, Bernandino Hernández, disparó el obturador de su cámara y capturó una de las fotografías que alcanzó una popularidad impensable en nuestras redes sociales. “La Tigrada”, tradición oriunda de la comunidad de Chilapa, Guerrero, en donde se celebra a la deidad Tepeyolotli, benefactora de la agricultura. La festividad de origen prehispánico reúne a todas las variantes del “hombre-tigre” del antiguo reino del Cohuixcapan.
Los fotógrafos de Agencia Cuartoscuro se mantuvieron atentos con cámara en mano, al igual que en años anteriores, con el propósito de perpetuar mediante la imagen los hechos que acontecieron durante este 2014. Más allá de la composición fotográfica, los colores, líneas, gestos, sombras y contraluces que emplearon para expresar cada hecho, las fotografías se han convertido hoy en documentos para el análisis y la reflexión de la historia del México actual. Son Las Mejores 20 Imágenes de 2014 producidas por la Agencia Cuartoscuro.

2 Comentarios

Deja un comentario