El pueblo donde nacen los alebrijes

Nov 10 en Reportajes por

 El pueblo donde nacen los alebrijes

El pincel es finísimo. La concentración, absoluta. La maestra artista, de sólo 20 años, traza con una precisión increíble la figura que representa la semilla –símbolo de la fertilidad– una y otra vez hasta que la superficie de escasos centímetros queda “tapizada”. Comienza entonces a pintar en otro espacio con lo que habrá de representar los puntos cardinales…

El taller de Jacobo y María Ángeles está inundado de color. Unas 30 personas –la gran mayoría muy jóvenes– se inclinan sobre las mesas de trabajo, eligen los colores y, con su arte, hacer “revivir” a los animales que hasta hace unos días eran sólo trozos, aunque exquisitamente labrados, de madera de copal.

En San Martín Tilcajete, en Oaxaca, la vida se mueve en torno a los alebrijes de madera conocidos ya en todo el mundo. No por nada el nombre del pueblo está íntimamente ligado a su actividad: Tlixcacitl, nombre mixteca del que proviene, significa “lugar de tinta”.

Y aunque muchos artesanos han mudado a los acrílicos y otras tintas para elaborar sus piezas, en el taller de los Ángeles sigue conservándose la forma tradicional de obtención de los colores. Presenciar su elaboración en mágico.

Hay que quitarle la corteza al copal, secarla, tostarla, molerla y ya hecha polvo, agregarle limón, miel e incienso, lo cual le dará permanencia. Y luego viene una increíble suma de reacciones químicas: el pigmento + cal= negro + bicarbonato= marrón + zinc= lila o púrpura (de acuerdo a la cantidad) + granada y cal= verde + cal= gris + añil= azul plomo. El polvo rojizo oscuro original estalla en colores y tonalidades en cuestión de segundos.

La madera del copal es lo suficientemente suave para ser tallada y dura para tener resistencia, pero se necesita prepararla. En una esquina del taller, los artesanos transforman en lagartos, tigres, culebras y formas animales caprichosas y extrañas un trozo de madera. Pero eso no es suficiente.

Habrá de pasar por varios baños de gasolina y una solución especial para que la madera quede inmune a cualquier ataque de insectos o polillas. Entre cada uno de los aproximadamente siete baños –durante los cuales la pieza se queda sumergida durante días– hay que esperar semanas de secado.

Y luego, a pasar por la cuña de uno de los jóvenes aprendices o de don Ismael, quien revisa cariñosamente las piezas en busca de cualquier posible resquebrajadura, a la que mete la cuña para introducir una mezcla de pegamento con polvo del copal para resanar. Los animales quedarán listos para ser pintados.

Es el turno de los maestros, los artistas, algunos de los cuales tienen ya ese título a pesar de su tempranísima edad.

“No tanto”, dice Jacobo Ángel. “Si se considera que empezaron a pintar en sus casas desde niños, tienen ya una experiencia de más de 10 años”.

Porque sí. Porque la mayor parte de los artistas que trabajan en el taller provienen de familias dedicadas a la elaboración del alebrije, sólo que acuden a éste, en particular, para aprender la forma tradicional de elaboración que se ha ido abandonando con el tiempo.

El taller de Jacobo y María tiene más de 25 años. La opción era conservar sólo para ellos la tradición en la elaboración de los pigmentos, o compartirla. Se optó por lo segundo, pues lo importante es la conservación de los métodos artesanales originales, y también porque es una opción de empleo para frenar la migración “al norte”.

Hoy no son sólo los jóvenes de San Martín quienes aprenden y trabajar en ese taller. Vienen de pueblos cercanos –San Pedro Guegorexe, San Jacinto Chilateca, San Isidro Zegache– para aprender y preservar la tradición.

Un animal de madera puede permanecer por semanas, por meses, en las manos de un artista. Pintar los diminutos detalles requiere de precisión y un pulso muy firme. Y surgen así símbolos tomados en gran parte de códices zapotecos: caracoles, huellas, semillas, mariposas, peces… Sólo al ver cómo trabajan se entiende el tiempo tomado en la creación de un alebrije.

Muchas de las piezas van al extranjero. Hay pedidos de Estados Unidos, de Alemania, de Finlandia; pedidos de piezas especialmente diseñadas; pedidos de trabajos grandes, como un árbol cósmico donde descansa el Santísimo de Matatlán.

Al final, puede verse también una galería en donde se venden piezas no sólo del taller de los Ángeles, sino otras elaboradas por artesanos del lugar que cuentan así con un espacio para la venta.

Quizá algún día se encuentre con una de estas obras de arte. Levántelo y encuentre bajo una de sus patas la firma del taller y el símbolo de un animal: es la firma personalísima del artista que lo trabajó.

Texto: Ana Luisa Anza

Fotos: Pedro Valtierra/Cuartoscuro

 

 

15 Comentarios

  • Ricardo Linares says:

    Aquien corresponda, solo para puntualizar y corregirles que desde el titulo esta equivocado su reportaje:
    1 en ese pueblo oaxaqueño no nacieron los alebrijes (hay que informarce anetes de desinformar a la gente ) nacieron en el DF creados por DON PEDRO LINARES.
    2 esos animalitos de madera NO SON ALEBRIJES ENTIENDANLO! los alebrijes verdaderos son de papel jamas de madera
    3 y por ultimo, con tantito sentido comun pueden darse cuenta que hay un abismo de calidad y forma entre un animalito de madera y un ALEBRIJE LINARES QUE ES UNA OBRA DE ARTE , no malinformen PORFAVOR, tengan un poco de profecionalismo….

    • Aceves says:

      Disculpame pero yo tengo en mi casa Alebrijes de madera HERMOSOS!!!

    • dulce maria says:

      estas artesanías son únicas y hermosas y aun mas en su estado de origen “oxaca”sus colores son maravillosos. son increíbles y hechos a mano por mexicanos.

  • Rosa María Gutierrez says:

    Cierto el señor Pedro Linares es el creador de los alebrijes era uno de los juderos más buscados de la Merced. cada Sábado de Gloria, los tenderos “tronaban” para sus clientes judas repletos de regalos, desde paquetitos de carnes frías hasta perfumes, golosinas, trozos de bistec, peines y peinetas, chicharrón y chocolates (sólo la droguería Bustillos, de la calles de Tacuba, le encargaba a Linares cada año 20 judas).Cada alebrije le toma a Linares 2 semanas de trabajo y consume una buena cantidad de papel, cartón y engrudo. De un periódico arrugado y hecho bolas, va formando la cabeza, después el cuello, que pude ser corto o tan largo y delgado que para sostenerse requiere de un alambre. En seguida plasma el cuerpo, de múltiples formas, como las que adquiría en segundos cada uno de los monstruos de su sueño.

    Una vez formado el cuerpo del alebrije, Linares recorta cartón grueso para hacer las aletas, orejas, cuernos, uñas y dientes. Por último, utilizando pinturas de agua, Linares decora con delirantes colores el cuerpo, pintándole escamas, ojos, todos los detalles que hacen de sus alebrijes codiciadas obras de arte. El paso final es dar una capa de barniz para que el monstruito conserve sus colores.
    según su tamaño u el horror que sean capaces de inspirar se cotizan entre 25,000 y 50,000 pesos cada uno.En la actualidad Linares ya casi no trabaja ha de tener uno 78 años. Sus hijos y nietos siguen con esta tradición

  • Alejandro Sandoval says:

    En parte le doy la razon a Linares, sobre todo por el titulo, pero no dudo de la capacidad y creatividad de la gente de Tilcajete, quiero hacer una observacion desde mi punto de vista al reportaje con respecto a los colores creados con otras sustancias o materiales, son mezclas no colores, y a mi me gustaria mejor el titulo de: alebrijes plasmados en madera…………..saludos a mi jente

  • FILIBERTO NAVARRETE says:

    Considero que ambos tipos de arte, papel o madera pueden ser considerados como eso: “Obras de Arte”.

    El abismo de calidad que mencionas no lo es tanto, porque además, es mas dificil hacer una obra tallada en madera que darle forma a una que está en papel.

    Seguramente eres familiar aunque lejano de Don Pedro Linares, pero flaco favor le haces con tus comentarios llenos de rencor y de una multitud de faltas de ortografía en un párrafo tan corto.

  • Rebeca Sánchez Fernández says:

    Efectivamente Ricardo, los alebrijes son obra de Don Pedro Linares.
    Tuve oportunidad de platicar con él y conocer su trabajo en su casa,en donde se hacían y supongo que se siguen haciendo figuras de “judas”, por el rumbo de La Mereced.

    El trabajo de los artesanos oaxaqueños es muy bonito,vistoso y creativo, pero en el sentido estricto no son alebrijes, éstos, los auténticos, los de Pedro Linares, son de cartón, hechos en el corazón del Distrito Federal.

  • Octavio says:

    Interesante artículo y fotogalería. Debo notar que también ha evolucionado el arte en los alebrijes. Anteriormente eran más como “mezclas” de unos animales con otros. Un ser totalmente extraño. Y ahora se ven más piezas elaboradas, con un aspecto fantastico. Pero sin dejar de lado su esencia “animal”. Como ejemplo ese grandioso jaguar.

  • LOURDES says:

    ALRBRIJES….UNICAMENTE LOS DE PEDRO LINARES, QUE DEFINITIVAMENTE SON OBRAS DE ARTE DE ALTO COSTO

  • Ricardo Angeles says:

    Hola a todos! tengan una linda tarde, parte de esta informacion fue tomada del taller de donde colaboro se llama Jacobo y Maria Angeles, en el taller cuando un amigo o visitante llega, le damos una introduccion al trabajo en donde se le platica la historia y el procedimiento, efectivamente siempre hemos mencinado que la palabra alebrije viene del Df y que el nombre original de la talla en madera es Tonas y nahuales, desendientes de la cultura zapoteca, ya que todo tiene una explicacion por el tercer calendario de esta cultura, Ricardo (el primero del comentario) dices que este trabajo no es arte, te invito a venir y visitarnos, el arte, la artesania y el diseño son cosas sencibles, las tres son valoradas, espero puedan leer todo esto ysi gustan mas información con gusto los ayudo, la pagina es tilcajete.org un abrazo a todos y en especial a CUARTOSCURO

  • Mariana says:

    Concuerdo con que el título es incorrecto. En efecto, las figuras de Tilcajete no son alebrijes, SON TONAS y son algo completamente diferente por lo que ni siquiera deben ser comparados. Los Tonas son figuras TALLADAS EN MADERA DE COPAL las cuales representan ANIMALES O NAHUALES DEL CALENDARIO ZAPOTECO y decorados A MANO con SIMBOLOGÍA ZAPOTECA con PIGMENTOS 100% NATURALES con un detalle realmente impresionante! Por supuesto que los que conocen el trabajo del Taller de Jacobo y María Ángeles en Tilcajete Oaxaca saben perfectamente que sus tonas son en verdad OBRAS DE ARTE. Los invito a conocer su trabajo y a no demeritar el trabajo de nadie más, sobre todo cuando no se habla del mismo tipo de artesanía. Gracias.

  • ISABEL says:

    Estas artesanias son bellas y únicas, si visitas Oaxaca entra al taller de Jacobo y Ma. Angeles, y sobretodo no pidas descuento en tu compra, valora el trabaja artesanal de nuestro país.

  • isaura escobar says:

    Hoy conocimos el taller de jacobo y maria Angeles. La discucion que desacredita el trabajo de las personas es esteril. Unos son tonas, otros son alebrijes o “alejadores d brujos” o angles si quieren. Todo trabajo hecho con amor y dedicacion es arte. y toda labor que se comparte sin envidias engrandece a nuestra humanidad. BENDITOS Linares, Angeles y los cientos de artistas que nos humanizan engrandeces nuestro espritu. Bienvenida la diversidad y la libertad de creacion.

  • Fabian says:

    Hola, la próxima vez que visiten oaxaca conozcan la historia de don Manuel Jiménez, el vivió en 1919-2005, su casa ahora es un museo. Se encuentra en un pueblo llamado san Antonio Arrazola xoxocotlan. Este gran artista fue el creador figuras en tallas de madera, que posteriormente convirtió en Alebrijes. Porque como bien dicen primero fueron creados por don Pedro Linares en carton , pero un alebrije puede ser creado a partir de cartón papel o madera.
    Les encantará el lugar es mágico, además que serán los hijos de don Manuel que te atenderan

  • Kame says:

    es muy interesante!!

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