Ese Nuevo León, no el que fue sino el que se transformó para seguir siendo, el de un Cerro de la Silla limpio de casas e integrador de paisajes, el de una Huasteca de días de campo y excursiones interminables, el de obreros que forjaban lo que hoy conocemos, el de las fiestas de reinas en carruajes, el de los caballos que acechan a los modernos carros que atraviesan un centro de Monterrey aún cruzado por las líneas del tranvía. La pobreza no es un elemento de atraso cultural, mas bien constituye la posición que los migrantes en Ensenada ocupan en la reorganizada economía global. Esta realidad es registrada por la cámara de David Bacon a través de imágenes que nos muestran una realidad más compleja.